
Las reliquias de Santo Padre Pío de Pieltrelcina llegaron ayer domingo 15 a la Parroquia Nuestra Señora del Rosario para ser veneradas por la comunidad. Las reliquias que llegaron se relacionan directamente con los estigmas del Señor que el Padre Pío recibió.
El Padre Pío (cuyo nombre fue Francesco Forgione) nació el 25 de mayo de 1887, en Pieltrelcina, un pequeño pueblo al sur de Italia. En1902 ingresó al convento de los Capuchinos en Morcone para iniciar su noviciado, y al año siguiente vistió hábito de San Francisco, adoptando el nobre de Fray Pío.


Su salud no era muy buena pues constantemente se enfermaba, motivo por el cual fue destinado a San Giovanni Rotondo, una ciudad rocosa sobre el monte Gargano, donde se esperaba que el aire de las montañas mejorara su salud. En setiembre de 1918 el Padre Pío tuvo el maravilloso regalo de los estigmas, heridas que llevó durante 50 años en sus manos, pies y costtillas, iguales a las marcas que la Crucificción dejó en Jesucristo.

Los médicos que lo observaron jamás lograron cicatrizar sus llagas ni dar explicación de ellas pero sí calcularon que perdía una copa de sangre diaria, pese a que sus llagas nunca se infectaron. Padre Pío falleció el 22 de setiembre de 1968 a los 81 años de edad . Fue canonizado por el Papa Juan Pablo II el 16 de junio dell 2002.


Los restos que llegaron consisten en uno de los mitones o guantes que usaba el Santo Padre para ocultar la herida de sus manos. La comunidad de Tahuantinsuyo salió en procesión, llevando la reliquia por las principales calles de la zona. A la cita no podían faltar la Banda, así como también los grupos de Pastoral Juvenil e Infancia Misionera, quienes también se hicieron presente.






















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