Presentación

Año académico 2026

... la Institución Educativa Parroquial “Nuestra Señora del Rosario” es un colegio católico y como tal, no solo brinda un alto nivel académico sino, es un lugar rico para la Evangelización.

Queridos padres y madres de familia.
Queridos estudiantes.

Empezamos este año académico, poniéndonos en las manos de Dios Padre, rico en misericordia, quien nos acompaña e ilumina en nuestro diario caminar; además, le pedimos nos conceda su sabiduría, para que nuestro proceder sea como de Jesús, en toda la comunidad Rosarina.

Mi especial reconocimiento, gratitud y bienvenida a los padres de familia, que asumen con responsabilidad la hermosa misión que Dios les ha encomendado, de ser los primeros educadores de sus hijos y poner las bases de los valores. A los estudiantes, que sigan aspirando las metas más altas, sabiendo que son ellos los principales protagonistas para lograr sus sueños y proyectos. A los maestros, que cada día dan lo mejor de sí, para que los estudiantes crezcan en el conocimiento de la ciencia y en los valores humanos y cristianos para bien de la sociedad.

Sabemos que la Institución Educativa Parroquial “Nuestra Señora del Rosario” es un colegio católico y como tal, no sólo brinda un alto nivel académico sino, que es un lugar rico para la Evangelización, donde toda la comunidad educativa viven las experiencias de ser evangelizados y evangelizar. De esta manera se va fortaleciendo en la fe y en los valores.

Damos gracias a Dios, por iniciar nuestra labor académica en un tiempo litúrgico muy especial, Donde hoy la Iglesia nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse por actitudes negativas.

Este año en Cuaresma, el mensaje del Santo Padre León XIV, nos habla del camino de conversión, a través de la Palabra de Dios, nos dice que existe “un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza “en nuestra vida, pues, Cuaresma es un tiempo especial para escuchar la voz de Dios, y seguirle al Señor lo más cerca que pueda una humana criatura.

Hay muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, la Sagrada Escritura nos hace capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Cuaresma nos ayuda a dejarnos instruir por Dios para escuchar como Él. Y dar respuesta desde nuestras responsabilidades, ya sea como PP. FF. Autoridades política, y eclesial.

En este tiempo de Cuaresma. El ayuno nos dispone a acoger la Palabra de Dios, nos conduce por el camino de la conversión, y nos sirve para discernir y ordenar nuestros “apetitos”, también a mantener la sed de justicia y no a la resignación. Sino a asumir con responsabilidad nuestra conversión personal y la del prójimo.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica, debe vivirse siempre con fe y humildad, mantenerse unidos a Dios y saber alimentarse de la Palabra del Señor.

Cuaresma tiempo de abstinencia, debemos abstenernos de palabras que afectan y lastiman al prójimo. Es decir, renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes, a las calumnias, a los chismes, a los desprecios, etc. Es tiempo de esforzarnos a cambiar y cultivar la amabilidad, hacer que muchas palabras de odio den paso a palabras de esperanza y paz.

Por eso, como comunidad rosarina debemos vivir este tiempo de Cuaresma, con mucha disposición a escuchar la Palabra de Dios, practicar el ayuno, que consiste en disminuir los malos hábitos que tenemos, porque destruyen a nuestra persona y a los demás, más bien que nuestra persona nuestros hogares, se conviertan en lugares de escucha, de amor y de paz. Y así, podamos celebrar la Pascua de Resurrección como verdaderos hijos de Dios.

Una vez más agradezco al Dios de la vida, porque celebramos los 63 años de la creación de nuestra Institución Educativa y por los 27 años de la presencia de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, trasmitiendo el espíritu educativo que nuestra Fundadora Santa Nazaria Ignacia nos legó.

Iniciamos este año escolar con mucha ilusión y disposición, poniendo toda nuestra confianza e itinerario en las manos de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora del Rosario.

Por Cristo, la Iglesia y el Perú.
¡Rosarinos, adelante, siempre adelante!